Frantz Fanon formula aquí uno de los análisis más contundentes sobre la violencia colonial y sus efectos devastadores. Desde su experiencia en Francia y Argelia hasta su compromiso con el FLN, examina la deshumanización estructural del orden colonial, donde el racismo no es un accidente, sino el engranaje visible de una maquinaria de explotación. Su mirada como militante en la guerra de independencia de Argelia, le permite construir una crítica mordaz al colapso moral de la izquierda europea, desmontando todo universalismo abstracto que ignore la cruda realidad de la dominación. Fanon piensa las posibilidades de una lucha común entre pueblos sometidos, las alianzas internacionales necesarias y el papel estratégico de África en un proceso de emancipación internacional. Para él, la liberación nacional no es ni reforma ni ajuste, sino un acto de reapropiación histórica, el esfuerzo colosal de un pueblo que rompe su «momifi cación» para recuperar su soberanía. Su diagnóstico conserva una fuerza extraordinaria para interpretar el presente. El optimismo político que propone no surge de la espera, sino de la acción organizada, la presión colectiva y la decisión de confrontar sin ambigüedades cualquier forma de opresión. Intensifi car la lucha sigue siendo condición imprescindible para abrir un futuro de libertad.